¿QUÉ ES LA MARCHA EN PUNTILLAS?
La marcha de puntillas es el término utilizado para describir a los niños que caminan con ambos pies sin apoyar los talones.
Por lo general, el niño puede ponerse de pie y caminar con los talones apoyados si se le pide. Pero habitualmente camina y corre de puntillas.
¿Es común la marcha en puntillas?
La marcha de puntillas idiopática es frecuente en los niños especialmente cuando están aprendiendo a caminar, pero no se produce de forma continua, alterna momentos de caminar en puntillas y de caminar normal.
En la mayoría de los niños es un hábito y normalmente se resuelve espontáneamente durante los primeros 2-3 años.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza excluyendo otras posibles afecciones como los problemas neurológicos, problemas de desarrollo y musculares.
La evaluación de la marcha de puntillas debe incluir una valoración exhaustiva de los antecedentes del nacimiento, los reflejos, el tono muscular, el equilibrio y la coordinación entre otros.
La marcha de puntillas no es dolorosa para el niño. Es beneficioso enseñarle que debe iniciar el apoyo con el talón. después apoyo del pie completo y por último la punta.
Riesgos de caminar de puntillas en la infancia
Si tu hijo evita apoyar los talones cuando camina, atento a su significado y a los efectos que pueda ocasionarles. Lo cierto es que muchos niños, al rededor del 5%, aprenden a caminar de puntillas, y la reacción habitual de la familia es tomarlo con humor. Sin embargo, es importante ser precavidos con esa manera de andar, ya que pueden tener efectos secundarios de salud.
Los niños que usan las puntas de los pies para moverse son más rápidos y ágiles, pero también soportan más inestabilidad. Sobre esto último, la doctora Beatriz Torcida nos explica que "mantener el pie siempre en esta posición, que es similar a la que tenemos en el útero materno, provoca un acortamiento de toda la musculatura del tren posterior de la pierna.
Cómo se aborda la marcha en puntillas
Para solucionarlo hay que ejercitarlo, tal como especifica nuestra experta: "Proponemos a los niños ejercicios adecuados articulados en forma de juegos que le permitan ir corrigiendo la postura para que apoyen toda la planta del pie y así prevenir daños futuros.
Eso sí , antes de indicar el tratamiento, es vital la valoración del especialista en podología, quien dispone de las herramientas necesarias para la evaluación del menor. Entre las pruebas que se realizan para estos casos se encuentran la exploración biomecánica y el estudio de la marcha, que son sencillas e indoloras. Después, se facilita un tratamiento ortopédico, junto a una serie de ejercicios que fortalecen la musculatura más débil.
Ejercicios:
-Hacer sentadillas sin despegar los talones del suelo.
-Caminar con los talones.
-Estiramientos de gemelos y sóleos: es posible que exista contractura en los músculos de la pantorrilla.
-Hacer equilibrios sobre la pierna con el pie completamente apoyado
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Primera visita al podólogo
Se recomienda a los 3 o 4 años, ya que a esa edad se encuentra definida la musculatura. Nuestra podóloga nos explica que " cuanto antes empecemos a tratarnos, menos tiempo tendremos que seguir y mucho más efectivo será. El diagnóstico precoz es esencial.
Además, las visitas anuales al podólogo permiten observar cómo evoluciona la pisada desde la infancia.


