El pie valgo es una deformación por la que el pie se desvía en pronación, es decir, se poya en el borde interior en lugar de distribuir el peso en toda su superficie. Como consecuencia, los talones se tornan hacia fuera y los dedos se giran hacia fuera, por lo que el pie adquiere un aspecto anormal.
Dependiendo de sus características, se habla de tres tipos de pie valgo:
-Pie de talo valgo: además de estar desviado hacia fuera, el pie permanece doblado hacia arriba, tocando la parte anterior de la pierna. Suele ser la consecuencia de una postura determinada dentro del útero y, normalmente, se corrige por si sólo.
-Pie plano valgo: El pie descansa en la parte interna y también el arco plantar es plano, normalmente por un mal funcionamiento del tendón tibial posterior, del ligamento plantar largo y de la aponeurosis plantar.
-Pie equino valgo. El tendón de Aquiles es más corto de lo normal, por lo que el tríceps permanece contracturado y el pie se mantiene apuntado hacia abajo. A esto se suma que el tobillo se desvía hacia fuera y los dedos hacia dentro.
SÍNTOMAS
Los síntomas más característicos del pie valgo son:
-Pisada pronadora.
-Tobillos hacia dentro
-Perdida de equilibrio.
-Dificultades en la motricidad.
-Sensación de pies cansados al caminar.
-Dolor de pies y tobillos.
-En ocasiones, especialmente cuando se detecta en adultos, dolor de rodillas, caderas o espalda.
CAUSAS
-Laxitud de los ligamentos que sujetan el arco plantar.
-Relajación del tendón de Aquiles.
-Tensión en los músculos de las piernas.
-Mala estabilidad derivada de una alteración del aparato locomotor.
FACTORES DE RIESGO
-Predisposición genética a la rigidez del tobillo, a la tensión de los músculos y a la laxitud de los ligamentos.
-obesidad o sobrepeso.
-Uso de calzado inadecuado.
-Retraso en el comienzo de la marcha.
COMPLICACIONES
Si el pie valgo no se trata adecuadamente, puede presentar complicaciones en la edad adulta como:
-Fascitis plantar.
-Dedos en garra.
-Juanetes.
-Artrosis de rodilla.
-Alteraciones del menisco.
-Desgaste de ligamentos de la rodilla.
-Lumbalgia
-Mala calidad postural.
-Desviación de la columna vertebral.
-Patologías de la cadera.
-Deterioro de los músculos y huesos.
DIAGNOSTICO
El pie valgo se diagnóstica mediante la observación y la exploración física. Suele detectarse en las revisiones rutinarias del niño sano entre los 4 y 6 años.
En ocasiones se solicita un estudio de la pisada para establecer el tratamiento más adecuado.
TRATAMIENTO
El tratamiento del pie valgo depende de la edad y las características del paciente, ya que, en muchos casos, la deformidad se corrige por sí sola a los seis o siete años. Las principales recomendaciones son:
-Uso de calzado adecuado.( con cordones o velcro, flexible, sin tacón y con contrafuerte rígido) desde el momento del diagnóstico para permitir que el pie se desarrolle correctamente durante el crecimiento.
-Plantillas terapéuticas personalizadas a medida de las necesidades de cada paciente: facilitan la alineación del tobillo y de las piernas, evitan amortiguación y evitan el pie plano.
-Terapia de estiramiento para que el pie adopte la forma y la postura normales.
-Férulas correctoras para alinear el pie.
Corregir el pie valgo en los adultos es más complicado, normalmente es necesario recurrir a cirugía. No obstante, requiere un estudio pormenorizado tanto de los pros y de las contras como el tipo de operación necesaria:
-Reparación de los ligamentos y tendones.
-Osteotomía: modificación de la forma y la situación de los huesos.
-Artrodesis: fusión de las articulaciones afectadas


