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viernes, 17 de julio de 2026

OBESIDAD INFANTIL

 

Obesidad en niños


La obesidad en los niños significa tener un peso que es superior al saludable para la estatura de un niño. La obesidad es una afección grave, crónica. Con el tiempo, puede llevar a otros problemas de salud, incluyendo diabetes, enfermedad cardíaca y algunos cánceres.


Causas

Cuando los niños comen más alimento de lo que su cuerpo necesita para la actividad y el crecimiento normales, las calorías adicionales se almacenan en los adipocitos para su uso posterior. Si este patrón continúa con el tiempo, ellos desarrollan más adipocitos y pueden presentar obesidad.

Normalmente, los bebés y los niños pequeños responden a las señales de hambre y llenura, de manera que ellos no consumen más calorías de las que su cuerpo necesita. Sin embargo, los cambios en las últimas décadas en el estilo de vida y las opciones de alimentos han provocado el aumento de la obesidad entre los niños.

Los niños están rodeados de muchas cosas que los llevan fácilmente a comer en exceso y difícilmente a estar activos. Los alimentos que son ricos en contenido de grasa y azúcar a menudo vienen en tamaños de porciones grandes. Estos factores pueden llevar a los niños a ingerir más calorías de las que necesitan antes de que se sientan llenos. Los comerciales de televisión y otros anuncios en pantallas pueden conducir a la elección de alimentos poco saludables. La mayoría de las veces, los alimentos en anuncios dirigidos a los niños son ricos en azúcar, sal o grasas.

Las actividades que implican "tiempo frente a una pantalla" como ver televisión, juegos, mensajes de texto y jugar en la computadora requieren muy poca energía. A menudo toman el lugar de la actividad física saludable. Además, los niños tienden a anhelar los refrigerios poco saludables que ven en los anuncios de televisión.

Otros factores en el ambiente del niño también pueden conducir a la obesidad. La familia, los amigos y el entorno escolar ayudan a moldear la dieta y las opciones de ejercicio del niño. El alimento puede utilizarse como una recompensa o para consolar a un niño. Estos hábitos aprendidos pueden conducir a comer en exceso. Muchas personas tienen dificultad para romper estos hábitos más adelante en la vida.

La genética, las afecciones médicas y los trastornos emocionales también pueden aumentar el riesgo de obesidad para un niño. Los trastornos hormonales o la baja actividad tiroidea y ciertos medicamentos, como los esteroides o los anticonvulsivos, pueden aumentar el apetito de un niño. Con el tiempo, esto incrementa su riesgo de obesidad.

Un enfoque malsano en el hecho de comer, el peso y la imagen corporal pueden llevar a un trastorno alimentario. La obesidad y los trastornos alimentarios a menudo ocurren al mismo tiempo en niñas adolescentes y mujeres adultas jóvenes que pueden estar descontentas con su imagen corporal.

Pruebas y exámenes

Su médico llevará a cabo un examen físico y hará preguntas acerca de la historia clínica, los hábitos alimentarios y la rutina de ejercicios de su hijo.

Se pueden hacer exámenes de sangre para buscar problemas tiroideos o endocrinos. Estas afecciones podrían llevar al aumento de peso.

Los expertos en salud infantil recomiendan que a los niños se les hagan exámenes para la obesidad empezando a la edad de 6 años. El índice de masa corporal (IMC) de su hijo se calcula usando la estatura y el peso. Un proveedor usa una fórmula del IMC diseñada para niños en crecimiento con el fin de calcular la grasa corporal de su hijo. La obesidad se define como un IMC de o por encima del 95to percentil comparado con otros niños y adolescentes de la misma edad y sexo. 

Tratamiento

APOYAR A SU HIJO

El primer paso para ayudar a su hijo a lograr un peso saludable es consultar con el proveedor de su hijo. El médico puede ayudarle a establecer metas saludables para bajar de peso y ayudar con el monitoreo y apoyo.

Trate de lograr que toda la familia se una haciendo cambios de comportamiento saludable. Los planes para bajar de peso en los niños se enfocan en hábitos de estilo de vida saludables. Esto es algo bueno para cualquier persona, incluso si adelgazar no es la principal meta.

Tener el apoyo de los amigos y la familia también puede ayudar a que su hijo baje de peso.

CAMBIAR EL ESTILO DE VIDA DE SU HIJO

Comer una dieta balanceada significa que su hijo consume los tipos y cantidades correctas de alimentos y bebidas para mantener su cuerpo saludable.

  • Conozca los tamaños de las porciones para la edad de su hijo, de manera que este obtenga la suficiente nutrición sin comer en exceso.
  • Compre alimentos saludables y manténgalos disponibles para su hijo.
  • Escoja una variedad de alimentos saludables de cada uno de los grupos de alimentos y coma alimentos de cada grupo en cada comida.
  • Aprenda más respecto a comer saludable y salir a comer.
  • Escoger refrigerios y bebidas saludables para sus hijos es importante.
  • Las frutas y las verduras son buenas opciones para los refrigerios saludables. Están llenas de vitaminas y son bajas en calorías y grasa. Algunas galletas y quesos también son buenos refrigerios.
  • Reduzca los refrigerios de comida chatarra como patatas fritas, dulces, pasteles, galletas y helado. La mejor manera de evitar que los niños consuman comida chatarra u otros refrigerios malsanos es no tener estos alimentos en su casa.
  • Evite las gaseosas, las bebidas para deportistas y las aguas saborizadas, sobre todo las que vienen preparadas con azúcar o jarabe de maíz. Estas bebidas son ricas en calorías y pueden llevar al aumento de peso. De ser necesario, escoja bebidas con edulcorantes artificiales (sintéticos).

Cerciórese de que los niños tengan la oportunidad de involucrarse en actividad física sana todos los días.

  • Los expertos recomiendan que los niños hagan 60 minutos de actividad moderada todos los días. Actividad moderada significa que usted respira más profundamente que al estar en reposo y que su corazón palpita más rápido de lo normal. 
  • Si su hijo no es un atleta, encuentre maneras de motivarlo a ser más activo.
  • Estimule a los niños a jugar, correr, montar en bicicleta y practicar deportes durante su tiempo libre.
  • Los niños no deben ver más de dos horas de televisión al día.

EN QUÉ MÁS PENSAR

Hable con su médico antes de darle al niño suplementos o fitoterapia para bajar de peso. Muchas afirmaciones hechas por estos productos no son ciertas y algunos suplementos pueden tener efectos secundarios graves.

Los medicamentos para bajar de peso no se recomiendan para la mayoría de los niños.

La semaglutida (Wegovy) como una inyección semanal fue aprobada por la FDA en enero de 2023 para tratar la obesidad en niños mayores de 12 años con un IMC inicial mayor del 95.o percentil; o con sobrepeso (un IMC mayor al 85.o percentil y por lo menos una enfermedad coexistente relacionada al peso)

La cirugía bariátrica se está realizando actualmente en algunos niños, pero solo después de que completan su crecimiento.

Posibles complicaciones

Un niño que tenga sobrepeso u obesidad es más propenso a tener sobrepeso u obesidad como adulto. Los niños con obesidad ahora están desarrollando problemas de salud que solían verse solo en los adultos. Cuando estos problemas empiezan en la niñez, se vuelven con frecuencia más graves cuando el niño se convierte en un adulto.

Los niños con obesidad están en riesgo de presentar estos problemas de salud:

  • Glucosa (azúcar) alta en la sangre o diabetes.
  • Presión arterial alta (hipertensión).
  • Colesterol y triglicéridos elevados en la sangre (dislipidemia o grasas elevadas en la sangre).
  • Ataques cardíacos debido a cardiopatía coronaria, insuficiencia cardíaca congestiva y accidente cerebrovascular posteriormente en la vida.
  • Problemas óseos y articulares: más peso ejerce presión en los huesos y las articulaciones. Esto puede llevar a osteoartritis, una enfermedad que causa dolor y rigidez articular.
  • Detención de la respiración durante el sueño (apnea del sueño). Esto puede causar fatiga diurna o somnolencia, atención deficiente y problemas en el trabajo.

Las niñas con obesidad son más propensas a no tener períodos menstruales regulares.

Los niños con obesidad con frecuencia tienen baja autoestima. Ellos son más propensos a ser fastidiados o intimidados, y pueden tener dificultad para hacer amigos.

LEUCEMIA INFANTIL

Leucemia Infantil





Introducción

¿Qué es la leucemia?

Se conoce como leucemia al cáncer de las células sanguíneas. La leucemia comienza en los tejidos que forman la sangre, como la médula ósea. Su médula ósea produce células que se convertirán en glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas. Cada tipo de célula tiene un trabajo diferente:

  • Los glóbulos blancos ayudan a su cuerpo a combatir las infecciones
  • Los glóbulos rojos transportan oxígeno desde sus pulmones a sus tejidos y órganos
  • Las plaquetas ayudan a formar coágulos para detener el sangrado

Cuando tiene leucemia, su médula ósea produce una gran cantidad de células anormales. Este problema afecta con mayor frecuencia a los glóbulos blancos. Estas células anormales se acumulan en la médula ósea y la sangre, desplazando a las células sanguíneas sanas y dificultando que las células y la sangre hagan su trabajo.

¿Cuáles son los tipos de leucemia en los niños?

Existen diferentes tipos de leucemia. Algunos son agudos (de crecimiento rápido). Por lo general, empeoran rápidamente si no se tratan. La mayoría de las leucemias infantiles son agudas:

  • Leucemia linfocítica aguda (LLA): Es el tipo de leucemia más común en los niños y el cáncer en los niños más común. En la leucemia linfocítica aguda, la médula ósea produce demasiados linfocitos, un tipo de glóbulo blanco
  • Leucemia mieloide aguda (LMA): Ocurre cuando la médula ósea produce mieloblastos anormales (un tipo de glóbulo blanco), glóbulos rojos o plaquetas

Otros tipos de leucemia son crónicos (de crecimiento lento). Por lo general, empeoran durante un período de tiempo más prolongado. Son raros en niños:

  • Leucemia linfocítica crónica (LLC): La médula ósea produce linfocitos anormales (un tipo de glóbulo blanco). Es más común en adolescentes que en niños
  • Leucemia mieloide crónica (LMC): La médula ósea produce granulocitos anormales (un tipo de glóbulo blanco). Es muy raro en los niños

Hay algunos otros tipos raros de leucemia en los niños, incluyendo leucemia mielomonocítica juvenil (LMMJ).

¿Qué causa la leucemia en los niños?

La leucemia ocurre cuando hay cambios en el material genético (ADN) de las células de la médula ósea. No se conoce la causa de estos cambios genéticos. Sin embargo, existen ciertos factores que aumentan el riesgo de leucemia infantil.

¿Quién está en mayor riesgo de padecer leucemia en niños?

Los factores que aumentan el riesgo de leucemia infantil incluyen:

  • Tener un hermano o hermana con leucemia, especialmente un gemelo
  • Tratamiento anterior con quimioterapia
  • Exposición a la radiación, incluyendo radioterapia
  • Tener ciertas afecciones genéticas, como:
    • Ataxia telangiectasia
    • Síndrome de Down
    • Anemia de Fanconi
    • Síndrome de Li-Fraumeni
    • Neurofibromatosis tipo 1

Existen otros factores que pueden aumentar el riesgo de tener uno o más de los tipos específicos de leucemia infantil.

¿Cuáles son los síntomas de la leucemia en los niños?

Algunos de los síntomas de la leucemia pueden incluir:

  • Sensación de cansancio
  • Fiebre o sudores nocturnos
  • Fácil aparición de moretones o sangrado
  • Pérdida de peso o del apetito
  • Petequias (pequeños puntos rojos debajo de la piel. Son causadas por sangrado)

Otros síntomas de leucemia pueden variar de un tipo a otro. Es posible que la leucemia crónica no cause síntomas al principio.

¿Cómo se diagnostica la leucemia en niños?

Su médico puede usar muchas herramientas para diagnosticar la leucemia:

  • Un examen físico
  • Historia clínica
  • Análisis de sangre, como un conteo sanguíneo completo
  • Pruebas de médula ósea: Hay dos tipos principales, aspiración de médula ósea y biopsia de médula ósea. Ambas pruebas implican la extracción de una muestra de médula ósea y hueso. Las muestras se envían a un laboratorio para su análisis
  • Pruebas genéticas para buscar cambios genéticos y cromosómicos

Una vez que se obtiene un diagnóstico de leucemia, se pueden realizar otras pruebas para ver si el cáncer se ha diseminado. Estos incluyen pruebas por imágenes y una punción lumbar, que es un procedimiento para recolectar y analizar el líquido cefalorraquídeo.

¿Cuáles son los tratamientos para la leucemia en niños?

Los tratamientos para la leucemia dependen del tipo de leucemia, la gravedad de la leucemia, la edad del niño y otros factores. Los posibles tratamientos pueden incluir:

  • Quimioterapia
  • Radioterapia
  • Quimioterapia con trasplante de células madre
  • Terapia dirigida: Utiliza medicamentos u otras sustancias que atacan células cancerosas específicas con menos daño a las células normales

A menudo, el tratamiento de la leucemia infantil tiene éxito. Sin embargo, los tratamientos pueden causar complicaciones en ese momento o más adelante en la vida. Los niños que sobreviven a la leucemia necesitarán seguimiento por el resto de sus vidas para vigilar y tratar cualquier complicación que puedan tener.

miércoles, 8 de julio de 2026

MARCHA EN PUNTILLAS

                                                           


  ¿QUÉ ES LA MARCHA EN PUNTILLAS?

La marcha de puntillas es el término utilizado para describir a los niños que caminan con ambos pies sin apoyar los talones.

Por lo general, el niño puede ponerse de pie y caminar con los talones apoyados si se le pide. Pero habitualmente camina y corre de puntillas.

¿Es común la marcha en puntillas?

La marcha de puntillas idiopática es frecuente en los niños especialmente cuando están aprendiendo a caminar, pero no se produce de forma continua, alterna momentos de caminar en puntillas y de caminar normal.

En la mayoría de los niños es un hábito y normalmente se resuelve espontáneamente durante los primeros 2-3 años.


¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se realiza excluyendo otras posibles afecciones como los problemas neurológicos, problemas de desarrollo y musculares.

La evaluación de la marcha de puntillas debe incluir una valoración exhaustiva de los antecedentes del nacimiento, los reflejos, el tono muscular, el equilibrio y la coordinación entre otros.

La marcha de puntillas no es dolorosa para el niño. Es beneficioso enseñarle que debe iniciar el apoyo con el talón. después apoyo del pie completo y por último la punta.


Riesgos de caminar de puntillas en la infancia

Si tu hijo evita apoyar los talones cuando camina, atento a su significado y a los efectos que pueda ocasionarles. Lo cierto es que muchos niños, al rededor del 5%, aprenden a caminar de puntillas, y la reacción habitual de la familia es tomarlo con humor. Sin embargo, es importante ser precavidos con esa manera de andar, ya que pueden tener efectos secundarios de salud.

Los niños que usan las puntas de los pies para moverse son más rápidos y ágiles, pero también soportan más inestabilidad. Sobre esto último, la doctora Beatriz Torcida nos explica que "mantener el pie siempre en esta posición, que es similar a la que tenemos en el útero materno, provoca un acortamiento de toda la musculatura del tren posterior de la pierna.


Cómo se aborda la marcha en puntillas

Para solucionarlo hay que ejercitarlo, tal como especifica nuestra experta: "Proponemos a los niños ejercicios adecuados articulados en forma de juegos que le permitan ir corrigiendo la postura para que apoyen toda la planta del pie y así prevenir daños futuros.

Eso sí , antes de indicar el tratamiento, es vital la valoración del especialista en podología, quien dispone de las herramientas necesarias para la evaluación del menor. Entre las pruebas que se realizan para estos casos se encuentran la exploración biomecánica y el estudio de la marcha, que son sencillas e indoloras. Después, se facilita un tratamiento ortopédico, junto a una serie de ejercicios que fortalecen la musculatura más débil.

Ejercicios:

-Hacer sentadillas sin despegar los talones del suelo.

                                          


-Caminar con los talones.

                                                    



-Estiramientos de gemelos y sóleos: es posible que exista contractura en los músculos de la pantorrilla.

                                                          


-Hacer equilibrios sobre la pierna con el pie completamente apoyado

                                                .



Primera visita al podólogo

Se recomienda a los 3 o 4 años, ya que a esa edad se encuentra definida la musculatura. Nuestra podóloga nos explica que " cuanto antes empecemos a tratarnos, menos tiempo tendremos que seguir y mucho más efectivo será. El diagnóstico precoz es esencial.

Además, las visitas anuales al podólogo permiten observar cómo evoluciona la pisada desde la infancia.




sábado, 13 de junio de 2026

ENFERMEDAD DE SEVER EN NIÑOS

                                                               

                                                                    

 ENFERMEDAD DE SEVER

La enfermedad de Sever se caracteriza por dolor en el talón, sobre todo al realizar actividades físicas ( caminar, correr o saltar) desapareciendo en reposo.

Se conoce también con el nombre de apófisis del calcáneo.

Es una de las causas más frecuentes del dolor en el talón de los niños, especialmente entre los 8 y los 16 años. Suelen caminar ligeramente en puntillas para evitar el impacto en dicha zona. La incidencia es mayor en niños, pero esta aumentando en niñas. En el 60% de los casos el proceso es bilateral.

La enfermedad de Sever se produce porque las áreas donde crecen los huesos, llamadas cartílagos de crecimiento o núcleos de osificación, son relativamente débiles y pueden lesionarse con cierta facilidad. El tendón de Aquiles se une al calcáneo muy cerca de uno de estos núcleos de osificación, en un punto que llamamos apófisis posterior del calcáneo cuando nos referimos a esta patología.

Explicado con palabras simples, el calcáneo es el hueso del talón, y la apófisis posterior una especie de "punta" donde se engancha el tendón de Aquiles. Lo que sucede es que esa "punta" no recibe suficiente sangre y las células mueren. Esto es lo que produce una mayor sensibilidad y dolor en la zona.

Se trata de un proceso benigno y leve, que desaparece cuando se cierra el cartílago de crecimiento. En ningún caso deja secuelas.


TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD DE SEVER

El tratamiento empieza por los padres haciéndoles participes de la patología de su hijo, entendiéndola y sabiendo manejar las quejas de dolor de su hijo, y conociendo que el dolor desaparecerá y no es grave.

En la mayoría de los tratamientos es conservador. No requiere cirugía y debe individualizarse según la edad, el nivel de dolor, la actividad deportiva, la exploración física y la biomecánica del niño.


Las medidas más utilizadas son:

-Reposo relativo en las fases dolorosas.

-Control de la actividad deportivas.

-Hielo local tras el ejercicio.

-Estiramiento de gemelos y sóleo.

-Calzado con mayor amortiguación y evitar el zapato plano.

-Taloneras o plantillas para descargar la tracción del tendón de Aquiles en el calcáneo

-Analgesia o antiinflamación si el especialista lo considera adecuado.


El tratamiento para  disminuir los síntomas de la enfermedad de Sever del paciente será el reposo, principalmente deportivo, pero sólo cuando el dolor sea agudo, asociándolo a antiinflamatorios orales y locales como el frio.

La rutina de estiramiento ayudará a que la tracción del tendón de Aquiles sea menor y por tanto el dolor disminuya, evitar por todos los medios el zapato plano, el zapato con tacón aliviará los síntomas.

El uso de plantillas personalizadas será un elemento importante para que biomecánicamente el tendón de Aquiles y la fascia plantar traccionen con menos intensidad del calcáneo, minimizando así el dolor del talón.

Es importante usar el calzado adecuado, es decir evitar por todos los medios el zapato plano, ya que este aumenta la tracción y por tanto la inflamación de los talones


Que sucede si no se trata la enfermedad de sever?.

Si la enfermedad de Sever no se trata adecuadamente, el niño puede desarrollar un dolor persistente en el talón que limita su actividad física habitual y afecta a su calidad de vida. El dolor crónico puede provocar alteraciones en la marcha, sobrecarga de otras estructuras del pie de la extremidad inferior, y evitar la práctica deportiva  durante una etapa importante del desarrollo motor.

 En casos más avanzados o mal gestionados, el niño puede desarrollar una marcha en equino .

Además la falta de intervención puede aumentar el riesgo de recaídas en cada brote de crecimiento. Por este motivo, aunque es patología benigna y autolimitada, requiere diagnóstico temprano y manejo individualizado para evitar secuelas funcionales a medio plazo.

Esto no significa que vaya a dejar una secuela estructural permanente típica de la edad adulta, pero si puede generar meses de limitación funcional, mala tolerancia al deporte y compensaciones en la marcha que conviene evitar.


¿Cuándo debe revisarlo un especialista?

Es recomendable una valoración especializada cuando:

- El dolor impide hacer deporte con normalidad.

-El niño cojea con frecuencia.

- El problema reaparece una y otra vez.

- El dolor no mejora con reposo relativo.

-Hay dudas sobre el tipo de apoyo o la biomecánica.

-O los padres necesitan pautas concretas y adaptadas al caso.

En consulta no solo se pauta tratamiento, si no que se determina qué factor está manteniendo el cuadro: exceso de carga, retracción del gemelar, mala adaptación del calzado, alteración del apoyo o una combinación de ambas.

Hielo local y medidas antiinflamatorias

El hielo local suele ser una medida útil tras la actividad al final del día, especialmente cuando el niño presenta brotes de dolor después del estiramiento. Ayuda a reducir la irritación local y suele tolerarse bien si se aplica de forma correcta, evitando el contacto directo prolongado con la piel.

En algunos casos, y siempre bajo criterio médico, puede recurrirse a analgésicos o antiinflamatorios para controlar el dolor. No deben entenderse como la solución principal, sino como una ayuda puntual dentro de un plan más amplio que corrija la causa mecánica.


La importancia del calzado

El calzado influye mucho más de lo que parece. Un zapato demasiado plano, muy duro o con escasa capacidad de amortiguación puede aumentar la tensión del sistema aquíleo -calcáneo y agravar los síntomas.

En muchos niños con enfermedad de Sever conviene evitar el calzado plano o excesivamente minimalista durante los periodos dolorosos. Un zapato con cierta elevación posterior, buena sujeción y una amortiguación razonable suele disminuir la tensión sobre el tendón de Aquiles y mejorar la tolerancia a la marcha.


Estiramientos: cuándo ayudan de verdad

Los estiramientos del triceps sural forman parte habitual del tratamiento porque muchos niños con esta patología presentan rigidez gemelar o una limitación funcional que incrementa la tracción sobre el calcáneo.

Ahora bien, no se trata de estirar de cualquier manera, los ejercicios deben ser progresivos, bien explicados y realizados sin provocar dolor intenso. El objetivo no es "forzar" sino mejorar la elasticidad del sistema posterior y disminuir la tensión que llega al talón.

Ejemplo práctico de rutina básica:

El niño puede realizar 2 o 3 series de 20 a 30 segundos por cada estiramiento, una o dos veces al día, siempre sin dolor agudo. Si los ejercicios aumentan claramente las molestias, deben revisarse.









viernes, 15 de mayo de 2026

ANEMIA EN NIÑOS

 

Anemia causada por bajo nivel de hierro en los niños






La anemia es una afección en la cual el cuerpo ya no tiene suficientes glóbulos rojos sanos. Los glóbulos rojos llevan oxígeno a los tejidos corporales. Hay muchos tipos de anemia.  

El hierro ayuda a la formación de glóbulos rojos y los ayuda a llevar oxígeno. La falta de hierro en el cuerpo puede provocar anemia. El término médico de esta afección es anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica.

Causas

La anemia causada por un bajo nivel de hierro es la forma más común de anemia. El cuerpo obtiene hierro a través de ciertos alimentos. Este también recicla hierro proveniente de glóbulos rojos viejos.

Una alimentación sin la cantidad suficiente de hierro es la causa más común de este tipo de anemia en niños. Cuando un niño crece rápidamente, como en la pubertad, se necesita incluso más hierro.

Los niños pequeños que toman mucha leche de vaca también pueden presentar anemia porque tomar mucha leche de vaca dificulta que el cuerpo absorba el hierro. Además, los niños que toman demasiada de esta leche pueden no consumir una cantidad suficiente de otros alimentos saludables que contienen hierro.

Otras causas pueden ser:

  • Incapacidad del cuerpo para absorber bien el hierro, aunque el niño esté consumiendo suficiente cantidad de este elemento.
  • Pérdida de sangre lenta y prolongada, generalmente a causa de los periodos menstruales o de sangrado en el tracto digestivo.

La deficiencia de hierro en los niños también puede estar relacionada con la intoxicación con plomo.

Síntomas

Es posible que la anemia leve no presente síntomas. A medida que el nivel de hierro y los conteos sanguíneos disminuyen, su hijo puede:

  • Actuar irritable
  • Tener dificultad para respirar
  • Ansiar alimentos inusuales (pica)
  • Comer menos
  • Sentirse cansado o débil todo el tiempo
  • Tener la lengua adolorida
  • Tener dolor de cabeza o mareos

Con anemia más grave su hijo puede tener:

  • Coloración azulada o muy pálida de la esclerótica de los ojos
  • Uñas quebradizas
  • Piel pálida

Pruebas y exámenes

Su médico llevará a cabo un examen físico.

Los exámenes que pueden tener resultado anormal con un nivel bajo de hierro en el cuerpo incluyen:

  • Conteo sanguíneo completo (CSC)
  • Hemoglobina
  • Ferritina sérica
  • Hierro sérico
  • Capacidad total de fijación del hierro (CTFH)

Una medida llamada saturación del hierro (nivel sérico de hierro dividido por el valor del CTFH) puede ayudar a diagnosticar la insuficiencia de hierro. Un valor de menos del 15% confirma el diagnóstico.

Tratamiento

Debido a que los niños solo absorben una pequeña cantidad del hierro que consumen, la mayoría de ellos necesitan de 3 mg/kg a 6 mg/kg de hierro por día, en de 1 a 2 dosis al día.

Comer alimentos saludables es la forma más importante para prevenir y tratar la deficiencia de hierro. Las buenas fuentes de hierro incluyen:

  • Albaricoques
  • Pollo, pavo, pescado y otras carnes
  • Fríjoles secos, lentejas y semillas de soya
  • Huevos
  • Hígado
  • Melaza
  • Harina de avena
  • Mantequilla de maní
  • Jugo de ciruela
  • Uvas pasas y ciruelas pasas
  • Espinaca, col rizada y otros vegetales de hoja verde

Si una dieta sana no previene o trata el bajo nivel de hierro y la anemia de su hijo, su proveedor probablemente le recomendará suplementos de hierro. Estos se toman por vía oral.

No le dé a su niño suplementos de hierro ni vitaminas con hierro sin antes consultar con el proveedor de su hijo. Su proveedor le recetará el tipo correcto de suplemento para su hijo. Si su hijo toma demasiado hierro, esto le puede causar intoxicación. Usualmente se receta un suplemento de hierro para tomar por vía oral, pero también se puede administrar intravenoso (a través de una vena).

Expectativas (pronóstico)

Con tratamiento, es probable que el pronóstico sea bueno. En la mayoría de los casos, los conteos sanguíneos retornarán a su normalidad en 2 o 3 meses. Es importante que su proveedor encuentre la causa de la deficiencia de hierro de su hijo.

Posibles complicaciones

La anemia causada por un bajo nivel de hierro puede afectar la capacidad del niño para aprender en la escuela. Un bajo nivel de hierro puede causar disminución del período de atención, reducción de la lucidez mental y problemas de aprendizaje en los niños.

Un bajo nivel de hierro puede hacer que el cuerpo absorba demasiado plomo.

Prevención

Consumir una variedad de alimentos saludables es la manera más importante de prevenir y tratar la deficiencia de hierro.