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domingo, 1 de marzo de 2026

ASMA EN NIÑOS


Asma en niños



¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad pulmonar crónica (de largo plazo). Afecta las vías respiratorias, los conductos que llevan el aire hacia y desde los pulmones. Cuando tiene asma, sus vías respiratorias pueden inflamarse y estrecharse. Esto puede causar sibilancias, tos y opresión en el pecho. Cuando estos síntomas son peores que lo habitual, se conoce como ataque de asma o crisis asmática.

¿Cómo afecta el asma a los niños?

A menudo, el asma comienza en la niñez, en general antes de los 5 años. Muchos niños tienen asma. Es la enfermedad crónica más común de la niñez. Puede causar que falten a la escuela y deban ir al hospital. Sin embargo, los tratamientos pueden ayudar a controlar el asma.

¿Qué causa el asma en los niños?

No se conoce la causa exacta del asma. Es probable que la genética y el ambiente tengan algo que ver con el asma en los niños.

Un ataque de asma puede ocurrir cuando su hijo está expuesto a un desencadenante del asma, como se conoce lo que puede causar o empeorar los síntomas del asma. Diferentes desencadenantes pueden causar distintos tipos de asma:

  • El asma alérgica es causada por alérgenos. Los alérgenos son sustancias que provocan una reacción alérgica. Pueden incluir:
    • Ácaros del polvo
    • Moho
    • Mascotas
    • Polen de pasto, árboles y malezas
    • Desechos de plagas como cucarachas y ratones
  • El asma no alérgica es causada por desencadenantes que no son alérgenos, como:
    • Respirar aire frío
    • Ciertos medicamentos
    • Productos químicos domésticos
    • Infecciones como resfriados y gripe
    • Contaminación del aire exterior
    • Humo de tabaco
  • El asma inducida por el ejercicio ocurre durante el ejercicio físico, especialmente cuando el aire es seco

Los desencadenantes del asma pueden ser diferentes para cada niño y pueden cambiar con el tiempo.

¿Qué niños tienen riesgo de padecer asma?

Ciertos factores aumentan el riesgo de asma en los niños:

  • Estar expuesto al humo de segunda mano cuando la madre está embarazada del niño o cuando son pequeños
  • Genética e historia familiar: Los niños tienen más probabilidades de tener asma si uno de sus padres la tiene, en especial si es la madre
  • Raza o etnia: Los afroamericanos y los puertorriqueños tienen un mayor riesgo de padecer asma que las personas de otras razas o etnias
  • Tener otras enfermedades o afecciones como obesidad y alergias
  • Padecer infecciones respiratorias virales frecuentes cuando eran niños pequeños
  • Género: El asma es más común en los niños hombres. En adolescentes, es más común en las niñas

¿Cuáles son los síntomas del asma en los niños?

Los síntomas del asma en los niños incluyen:

  • Opresión en el pecho
  • Tos, especialmente por la noche o temprano en la mañana
  • Problemas respiratorios, como falta de aire, respiración rápida o jadear para obtener aire
  • Sensación de cansancio
  • Círculos oscuros debajo de los ojos
  • Irritabilidad
  • Sibilancias, que producen un silbido cuando exhalan
  • Dificultad para comer o succionar (en bebés)

Estos síntomas pueden variar de leves a graves. Pueden ocurrir con frecuencia o solo de vez en cuando.

Cuando los niños tienen un ataque de asma, sus síntomas empeoran mucho. Los ataques pueden aparecer de forma gradual o repentina. En ocasiones, pueden poner en peligro la vida. Los signos de advertencia de un ataque severo incluyen tos intensa, problemas respiratorios graves y palidez o un color azulado en la cara, labios y uñas. Si su hijo tiene esos síntomas, busque ayuda médica de inmediato.

¿Cómo se diagnostica el asma en los niños?

Puede ser difícil diagnosticar el asma en los niños, especialmente si son pequeños. El asma tiene síntomas similares a los de otras afecciones infantiles. Además, es posible que algunos niños no presenten síntomas de asma con mucha frecuencia, por lo que puede parecer que están teniendo infecciones respiratorias.

El profesional de la salud de su hijo puede usar muchas herramientas para diagnosticar el asma:

  • Examen físico
  • Historia clínica
  • Radiografía de pecho
  • Pruebas de función pulmonar incluida la espirometría, para evaluar el funcionamiento de los pulmones. Los niños más pequeños generalmente no pueden realizar estas pruebas
  • Análisis de sangre o de piel para alergias, si tiene antecedentes de alergias. Estas pruebas verifican qué alérgenos causan una reacción del sistema inmunitario

Si tiene un niño pequeño que no puede realizar pruebas de función pulmonar, el profesional de la salud puede sugerirle que pruebe medicamentos para el asma. Este tratamiento implica administrarle a su hijo medicinas durante varias semanas para ver si los síntomas mejoran.

¿Cuáles son los tratamientos para el asma en niños?

Si su hijo tiene asma, su profesional de la salud trabajara en conjunto con usted para crear un plan de tratamiento. Este plan incluirá formas de controlar los síntomas y prevenir ataques de asma, como:

  • Estrategias para evitar desencadenantes: Por ejemplo, si el humo del tabaco es un desencadenante para su hijo, no debe permitir que nadie fume en su casa o automóvil
  • Medicamentos de alivio rápido, también llamados medicamentos de rescate: Ayudan a prevenir los síntomas o aliviarlos durante un ataque de asma. Incluyen un inhalador para que su hijo tenga en todo momento. También puede incluir otros tipos de medicamentos que actúan rápidamente para ayudar a abrir las vías respiratorias de su hijo
  • Medicamentos de control: estos se toman todos los días para ayudar a prevenir los síntomas. Actúan reduciendo la inflamación de las vías respiratorias y previniendo el estrechamiento de las vías respiratorias. No todos los niños toman medicamentos de control. El hecho de que su hijo los necesite o no depende de la gravedad de su asma y de la frecuencia de sus síntomas

Si su hijo tiene un ataque severo y los medicamentos de alivio a corto plazo no funcionan, busque ayuda médica de inmediato.

El profesional de la salud de su hijo puede ajustar el tratamiento hasta que se controlen los síntomas del asma.

DOLOR ABDOMINAL INFANTIL

 

Dolor abdominal en niños menores de 12 años

Casi todos los niños tienen dolor abdominal en un momento u otro. El dolor abdominal es el dolor en la zona del estómago o vientre. Puede darse en cualquier parte entre el pecho y la ingle.

La mayoría de las veces no es causado por un problema médico grave. Pero, algunas veces, el dolor abdominal puede ser una señal de algo grave. Aprenda cuándo debe buscar atención médica inmediatamente para su hijo con dolor abdominal.



Consideraciones

Cuando el niño se queje de dolor abdominal, trate de que su hijo se lo describa. Aquí están diferentes tipos de dolor:

  • Hay dolor generalizado o dolor en más de la mitad del abdomen. El niño puede presentar este tipo de dolor cuando tiene un virus estomacal, indigestión, gases o cuando está estreñido.
  • El dolor similar a un calambre probablemente se debe a gases y distensión. Con frecuencia, va seguido de diarrea. Normalmente no es grave.
  • El cólico es un dolor que viene en oleadas, por lo general comienza y termina repentinamente, y a menudo es intenso.
  • El dolor localizado es el que se encuentra solo en una zona del abdomen. El niño puede estar teniendo problemas con el apéndice, la vesícula biliar, una hernia (intestino retorcido), ovarios, testículos o el estómago (úlceras).

Si usted tiene un bebé o un niño pequeño, depende de usted darse cuenta de que tiene dolor. Sospeche un dolor abdominal si su hijo:

  • Está más irritable de lo habitual
  • Sube las piernas hacia el vientre
  • Está comiendo poco

Causas

Su hijo podría tener dolor abdominal por muchas razones. Puede ser difícil saber qué está pasando cuando su hijo tiene dolor abdominal. La mayoría de las veces, no hay nada realmente malo. Pero a veces, puede ser una señal de que hay algo grave y su hijo necesita atención médica.

Su hijo probablemente está teniendo dolor abdominal por algo que no es potencialmente mortal. Por ejemplo, su hijo puede tener:

  • Deglución de aire
  • Migraña abdominal
  • Cólico
  • Estreñimiento
  • Gases
  • Alergia o intolerancia alimentaria
  • Intoxicación alimentaria
  • Acidez gástrica o reflujo de ácido
  • Ingesta de césped o plantas
  • Mononucleosis ("mono")
  • Gastroenteritis viral
  • Amigdalitis estreptocócica
  • Dolor causado por ansiedad o depresión

Su hijo puede tener algo más grave si el dolor no mejora en 24 horas, empeora o se vuelve más frecuente. El dolor abdominal puede ser un signo de:

  • Intoxicación accidental
  • Apendicitis
  • Cálculos biliares
  • Hernia u otra torsión, obstrucción o bloqueo intestinal
  • Enfermedad intestinal inflamatoria (enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa)
  • Invaginación intestinal causada cuando parte del intestino se mete dentro de sí mismo
  • Embarazo
  • Crisis por enfermedad drepanocítica
  • Úlcera estomacal
  • Tragar objetos extraños, especialmente monedas y otros objetos sólidos
  • Torsión de un ovario
  • Torsión testicular
  • Tumores o cáncer
  • Trastornos metabólicos hereditarios inusuales (como la acumulación anormal de proteínas y productos de la descomposición del azúcar)
  • Infecciones de las vías urinarias

Cuidados en el hogar

La mayoría de las veces, usted puede usar remedios caseros y esperar a que su hijo se mejore. Si usted está preocupado o el dolor de su hijo está empeorando o dura más de 24 horas, comuníquese con su médico.

Procure que su hijo se acueste en silencio para ver si desaparece el dolor abdominal.

Ofrézcale sorbos de agua u otros líquidos claros.

Sugiera que su hijo trate de defecar.

Evite los alimentos sólidos durante unas horas. A continuación, pruebe con cantidades pequeñas de alimentos suaves, como arroz, compota de manzana o galletas.

No le dé a su hijo alimentos o bebidas que puedan ser irritantes para el estómago. Evite:

  • La cafeína
  • Las bebidas carbonatadas
  • Los cítricos
  • Los productos lácteos
  • Los alimentos fritos o grasosos
  • Los alimentos ricos en grasa
  • Los productos del tomate

No le dé ácido acetilsalicílico, ibuprofeno, paracetamol ni medicamentos similares sin antes consultarlo con el médico de su hijo.

Para prevenir muchos tipos de dolor abdominal:

  • Evite los alimentos grasos o grasosos.
  • Beba bastante agua todos los días.
  • Consuma comidas pequeñas con más frecuencia.
  • Haga ejercicio con regularidad.
  • Reduzca los alimentos que producen gases.
  • Asegúrese de que las comidas sean bien equilibradas y ricas en fibra. Coma muchas frutas y verduras.

Para disminuir el riesgo de intoxicación accidental o la ingesta de objetos extraños:

  • Mantenga todos los implementos de limpieza y materiales peligrosos en sus envases originales.
  • Almacene estos artículos peligrosos donde los bebés y los niños no puedan alcanzarlos.

No permita que los bebés y los niños pequeños jueguen con objetos que se puedan tragar fácilmente.

Cuándo contactar a un profesional médico

Comuníquese con su médico si el dolor abdominal no desaparece en 24 horas.

Busque ayuda médica de inmediato o llame al número local de emergencias si su hijo:

  • Es un bebé menor de 3 meses y tiene diarrea o vómitos
  • Está recibiendo actualmente tratamiento para el cáncer
  • No puede defecar, especialmente si su hijo también está vomitando
  • Está vomitando sangre o tiene sangre en las heces (especialmente si la sangre es de color marrón o negro oscuro alquitranado)
  • Presenta un dolor abdominal agudo y repentino
  • Presenta un vientre rígido y duro
  • Ha tenido una lesión reciente en el abdomen
  • Tiene dificultad para respirar

Comuníquese con su médico si su hijo tiene:

  • Dolor abdominal que dura 1 semana o más, incluso si es intermitente
  • Dolor abdominal que no mejora en 24 horas. Comuníquese con su proveedor si se está volviendo cada vez más intenso y frecuente o si su hijo presenta náuseas o vómitos
  • Una sensación de ardor al orinar
  • Diarrea por más de 2 días
  • Vómitos por más de 12 horas
  • Fiebre de más de 38ºC
  • Poco apetito por más de 2 días
  • Pérdida de peso inexplicable

ENCOPRESIS

 

Encopresis

Si un niño de más de 4 años ha sido entrenado para usar el baño, pero aún defeca y ensucia su ropa, esto se denomina encopresis. El niño puede o no estar haciendo esto a propósito.



Causas

El niño puede tener estreñimiento. Las heces son duras, secas y se atascan en el colon (lo que se denomina retención fecal). El niño luego evacua solo heces húmedas o casi líquidas que pasan alrededor de las heces duras. El escape de las heces puede ocurrir durante el día o la noche.

Otras causas pueden incluir:

  • El niño no recibió entrenamiento para ir al baño
  • El entrenamiento para ir al baño comenzó cuando el niño estaba demasiado pequeño
  • Problemas emocionales, como el trastorno de oposición desafiante o trastorno de conducta

Cualquiera que sea la causa, el niño puede sentir vergüenza, culpabilidad o pérdida de autoestima y puede ocultar señales de encopresis.

Factores que pueden aumentar el riesgo de encopresis incluyen:

  • Estreñimiento crónico
  • Nivel socioeconómico bajo

La encopresis es mucho más común en niños que en niñas. Tiende a desaparecer a medida que el niño crece.

Síntomas

Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:

  • No ser capaz de retener las heces hasta llegar al baño (incontinencia intestinal)
  • Defecación en lugares inapropiados (como en la ropa del niño)
  • Mantener las defecaciones en secreto
  • Tener estreñimiento y heces duras
  • Algunas veces evacuación de heces muy grandes que pueden obstruir el baño
  • Pérdida del apetito
  • Retención de orina
  • Negarse a sentarse en el baño
  • Negarse a tomar medicamentos
  • Sensación de distensión o dolor abdominal

Pruebas y exámenes

Su médico puede sentir las heces atascadas en el recto del niño (retención fecal). Una radiografía del abdomen del niño puede mostrar las heces retenidas en el colon.

Su médico puede hacer un examen del sistema nervioso para buscar un problema de la médula espinal.

Otras pruebas pueden incluir:

  • Análisis de orina
  • Cultivo de orina
  • Pruebas de función tiroidea
  • Pruebas de detección de enfermedad celíaca
  • Examen para medir los niveles de calcio sérico
  • Examen de electrolitos en suero

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es:

  • Prevenir el estreñimiento
  • Mantener buenos hábitos de defecación

Lo mejor es que los padres apoyen en lugar de criticar o desanimar al niño.

Los tratamientos pueden incluir cualquiera de los siguientes:

  • Darle al niño laxantes o enemas para eliminar heces duras y secas.
  • Darle al niño ablandadores de heces, como hidróxido de magnesio, lactulosa o polvo de polietilenglicol como lo recomienda su proveedor.
  • Procurar que el niño consuma una dieta rica en fibra (frutas, verduras, productos de granos integrales) y que beba suficientes líquidos para mantener las heces blandas y cómodas.
  • Tomar aceite mineral saborizado por corto tiempo. Este solo es un tratamiento a corto plazo, porque el aceite mineral interfiere con la absorción del calcio y la vitamina D.
  • Acudir a un gastroenterólogo pediátrico cuando estos tratamientos no sean suficientes. Su gastroenterólogo puede utilizar la biorretroalimentación o enseñarles a los padres y al niño cómo manejar la encopresis.
  • Ver a un psicoterapeuta puede ayudarle al niño a enfrentar los sentimientos de vergüenza, culpabilidad o pérdida de autoestima.

En caso de una encopresis sin estreñimiento, el niño puede necesitar una evaluación psiquiátrica para encontrar la causa.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los niños responden bien al tratamiento. La encopresis a menudo reaparece, por lo que algunos niños necesitan un tratamiento continuo.

Posibles complicaciones

Sin tratamiento, el niño podría desarrollar una baja autoestima y problemas para conseguir y conservar amigos. Otras complicaciones pueden incluir:

  • Estreñimiento crónico
  • Incontinencia urinaria

Cuándo contactar a un profesional médico

Comuníquese con su médico para concertar una cita si su hijo es mayor de 4 años y tiene encopresis.

Prevención

Para prevenir la encopresis:

  • Enseñe al niño a usar el baño cuando tenga la edad apropiada y de forma positiva.
  • Hable con su proveedor sobre cómo ayudar a su hijo si él muestra signos de estreñimiento, como heces duras, secas o poco frecuentes.