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martes, 23 de agosto de 2016

PRECAUCIONES EN LA PLAYA O PISCINA



Disfrutar de un día en la playa o en la piscina es una de las actividades más divertidas y saludables para los niños a cualquier edad, por lo que supone el contacto con el agua, el baño, los juegos con la arena y al aire libre, la relación con otros niños y demás miembros de la familia.

No obstante, deben tenerse en consideración algunas circunstancias que pueden ocasionar enfermedad o problemas de salud, o, a veces, incluso, accidentes graves, siendo importante poder disfrutar del sol y el agua con responsabilidad.

Cuidados con el sol 

La exposición moderada al sol es beneficiosa para nuestro organismo y ayuda a sentirnos mejor, pero hay que ser cuidadoso porque las radiaciones solares pueden agredir la piel, provocando quemaduras y lesiones, y tienen efectos cancerígenos sobre ella.

Para prevenir los efectos nocivos del sol se deben tomar algunas precauciones y acostumbrarse a tener hábitos de fotoprotección, en todas las edades y, de manera especial, en los bebés y niños pequeños (muy sensibles a las radiaciones solares).

Los menores de 6 meses de edad no deben ser expuestos de forma directa al sol ni se les debe aplicar filtros solares, ya que su piel es muy delgada y sus mecanismos de autoprotección no están completamente desarrollados.

De forma general, se debe evitar la exposición al sol entre las 12 y 17 horas (horario de verano en España), incrementar el tiempo de exposición de forma lenta y gradual y utilizar siempre medidas de protección solar, teniendo en cuenta que los fotoprotectores o cremas de protección solar deben usarse correctamente  y siempre asociados a otras medidas.

La ropa es la forma más útil de fotoprotección. Usar camisetas holgadas, de algodón o tejido transpirable, con mangas, y pantalones largos; y tener cuidado con la ropa mojada, ya que favorece el paso de radiación UVB. Conviene llevar camisetas de repuesto.

También es importante cubrirse la cabeza con gorras de visera ancha o sombreros que protejan cuello, orejas, ojos, frente y nariz; llevar sombrillas o parasoles y buscar sitios con sombra. A partir de cierta edad, el uso de gafas de sol con filtros homologados frente a radiaciones ultravioleta , puede ser un complemento divertido, que les sienta bien, y son imprescindibles para cuidar sus ojos.

Todas las medidas de prevención no sólo son válidas para ir a la playa o a la piscina en verano, también lo son para ir a la montaña, la nieve o siempre que se realicen actividades al aire libre. Hay que tener en cuenta que el agua, la arena o la nieve reflejan los rayos ultravioletas, por lo que tienen un efecto multiplicador; y no olvidar que es necesario protegerse también los días nublados, ya que las radiaciones atraviesan las nubes.

Por último, considerar que el bronceado artificial (con lámparas y camas solares) es igualmente peligroso y puede producir efectos irreversibles en la piel, debiendo aconsejar a nuestros adolescentes para que extremen las medidas de precaución también en estos casos.

Cuidados con el agua 

El mayor peligro a considerar con el agua es el riesgo de ahogamiento o asfixia por inmersión; y no es un problema menor, ya que es causa importante de muerte en los niños de todo el mundo, especialmente entre los menores de 5 años y los varones adolescentes.

Aunque hay desarrollada alguna legislación al respecto, la educación continua a niños y adolescentes y los consejos a padres para que tengan en consideración este riesgo y adopten medidas de prevención, constituyen las principales estrategias preventivas.

Como norma general, es importante enseñar al niño a nadar lo antes posible y vigilarle constantemente cuando esté cerca del agua o dentro de ella.

No hay criterios para establecer cuál es la edad adecuada para aprender a nadar, aunque hay recomendaciones para iniciar el aprendizaje de la natación a partir de los 4 años. Sobre la enseñanza de la natación a bebés de corta edad (o matronatación), no hay unanimidad para su recomendación como medida de prevención de ahogamientos, ya que puede aumentar el riesgo por “desatención” o confianza de los padres, aunque puede ser un buen método de estimulación para los niños.

En cualquier caso, aunque un niño sepa nadar, se debe mantener una supervisión activa y permanente cuando esté en el agua, ya que bastan tres minutos sin respirar para poder provocar lesiones irreversibles en su cerebro.

Así pues, se debe tener en consideración:

- Que los manguitos, burbujas o rulos son una ayuda para flotar, pero, por sí solos, no son garantía de protección.

- Evitar juegos peligrosos dentro del agua (empujones, ahogadillas) y cerca de la piscina.

- Delimitar las zonas de mayor y menor profundidad en piscinas, y advertir a los niños mayores y adolescentes sobre los riesgos de arrojarse al agua de cabeza en lugares donde no se conozca su profundidad (ríos, lagos, rocas en el mar).

- El síncope de “hidrocución” o mal llamado “corte de digestión”. Es importante acostumbrar a los niños a seguir algunas normas antes de darse un baño: no entrar de golpe en el agua, sobre todo después de haber estado al sol o de haber realizado ejercicio intenso o tras las comidas, evitando los cambios bruscos de temperatura .

- Educar a los adolescentes sobre los riesgos de consumo de alcohol y/o drogas cuando van a nadar o realizar alguna actividad recreativa o deportiva en el agua .

- Tener en cuenta que los niños o adultos que presentan convulsiones tienen un riesgo mayor de asfixia por inmersión, por lo que deben extremarse las precauciones.

- Elegir piscinas y playas vigiladas, con un número suficiente de socorristas y prestar atención a las señales de permiso o prohibición de baño.

- Y, en cualquier caso, mantener una supervisión activa sobre los niños cuando están en el agua, estableciendo claramente turnos de vigilancia si hay varios adultos, para disfrutar de un buen día de playa o piscina.

En España, el 80% de muertes por ahogamiento ocurren en piscinas privadas por lo que, en estos casos, deben extremarse las precauciones de vigilancia y recordar la conveniencia de instalar vallas de seguridad rodeando todo el perímetro de la piscina para impedir el acceso de niños pequeños y lonas cerrando la piscina fuera de las épocas de baño.

Otras precauciones 

Se debe tener cuidado , cuando el niño camine descalzo en la playa o en zonas comunes de las piscinas públicas, por el riesgo de vidrios, jeringas, restos de basura, conchas rotas u otros objetos cortantes; o de contagio por hongos o verrugas. Si hay riesgos, insista en usar un calzado adecuado.

También se debe considerar la posibilidad de picaduras de insectos en la piscina o de medusas o erizos en las zonas de playa. En su caso, acuda al punto de socorrismo cercano.

Bibliografía o enlaces de interés : 

1) Web de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) www.aepap.org :
2) Zona Pediátrica. Red social de salud infantil www.zonapediatrica.com
3) Web de la Asociación Española contra el Cáncer www.todocancer.com
4) Consejos de Salud: Sol y Piel www.todocancer.com/ESP/Informacion+Cancer/Consejos+de+salud/Sol/

viernes, 24 de junio de 2016

MEDICACION INHALATORIA


Algunos bebés o niños que necesitan medicamentos para el asma utilizan primero un nebulizador. A otros se les provee dan un inhalador con cámara espaciadora y una mascarilla facial. Algunos niños mayores solo utilizan inhalador, sin cámara espaciadora. Pero, ¿cuál es el mejor método para administrar los medicamentos para el asma?
Los estudios han demostrado que no importa qué aparato utilice su hijo, siempre y cuando lo use adecuadamente. Todos métodos funcionan bien si se utiliza la técnica correcta.
Por supuesto, cada aparato tiene sus ventajas y desventajas. Los inhaladores son más pequeños y no necesitan de ninguna fuente de energía. Y puesto que administran el medicamento más rápidamente que el nebulizador, puede ser preferidos por los padres.
La edad del niño también es importante a la hora de utilizar un inhalador. Los inhaladores dosificadores presurizados (MDI, por sus siglas en inglés) son los más utilizados, pero requieren coordinación. El niño debe ser capaz de accionar el aparato e inhalar al mismo tiempo. Esto puede ser un poco difícil y, por lo general, solo pueden dominarlo los niños mayores. Por eso, muchos médicos recomiendan instalar el inhalador dosificador a una cámara espaciadora.
Casi todas las personas (desde niños a ancianos) pueden utilizar un inhalador dosificador instalado a una cámara espaciadora. Algunos expertos afirman que todo el mundo, incluso los adultos, se beneficiarían del uso de un inhalador dosificador con cámara espaciadora.
Los inhaladores de polvo seco (DPI, por sus siglas en inglés) son más fáciles de ser utilizados que los inhaladores dosificadores porque no requieren coordinación. La intensidad de la inhalación lleva el polvo del aerosol a los pulmones. La mayoría de los niños mayores de 5 ó 6 años saben utilizar un inhalador de polvo seco, aunque el niño debe ser capaz de inhalar rápidamente y con fuerza.
Sin embargo, algunas personas creen que el nebulizador es mejor, porque ven y sienten cómo el gas sale del aparato. Pero esto no es así, y los fármacos utilizados con las cámaras espaciadoras son totalmente eficaces.
Un ejemplo de como hay que utilizarlos es el siguiente video:



jueves, 19 de mayo de 2016

VARICELA, ¿QUÉ ES Y QUÉ HACER?


Es una infección causada por un virus de la familia de los Herpes denominado Varicela-Zoster. Es una enfermedad propia de la infancia y muy contagiosa. Se trata de una erupción cutánea de ampollas que producen picor sobre una base rojiza. Progresan hasta formar costras. Afectan sobre todo al tronco, cara y cuello cabelludo, aunque pueden extenderse a toda la piel. También pueden tener fiebre moderada y dolor de cabeza.
 


¿Cómo se contagia la Varicela?

Por contacto directo con las ampollas de la piel o a través de la gotas de saliva de una persona con varicela que tosa o estornude. Se contagia desde 1-2 días antes de la aparición de las lesiones en la piel y hasta que todas son costras. El tiempo de incubación hasta que aparecen los síntomas oscila entre 10 y 21 días.

¿Puede tener complicaciones graves?

Es conocida como una enfermedad propia de la infancia “que todos los niños tenían que pasar”. Pero hay que advertir que puede tener graves complicaciones en lactantes, inmunodeprimidos (personas con alteraciones de las defensas naturales) y adultos, y a veces en niños sanos. Las más frecuentes son las sobreinfecciones bacterianas de las ampollas, neumonía y en raras ocasiones encefalitis (inflamación del cerebro).

Tras haber padecido la infección, el virus queda acantonado en los ganglios nerviosos. Puede reactivarse años después dando lugar al llamado Herpes Zoster (vesículas en racimo sobre una base rojiza, dolorosas y que siguen el recorrido de un nervio).

¿Qué hacer si sospecho que mi hijo tiene Varicela?

Si está dentro de un grupo de riesgo de complicaciones (toma corticoides a dosis altas, trastornos pulmonares o cutáneos crónicos, tratamiento crónico con aspirina o derivados) consultar con su Pediatra. El valorará si debe tomar Aciclovir (fármaco antiviral). Si éste se da de forma precoz puede mejorar la evolución de la enfermedad. No está indicado en niños y adolescentes sanos.

Si su hijo no forma parte de estos grupos de riesgo, sólo necesitará antitérmicos para la fiebre (paracetamol), evitar el rascado y dar un aporte adecuado de líquidos y alimento. Cambiar el baño por la ducha y después secar sin frotar la piel. Recortar las uñas y usar algún antiséptico tópico (clorhexidina) en las lesiones de mayor tamaño. En caso de mucho picor consultar con su pediatra si puede darle un antihistamínico vía oral.

¿Cuándo puede el niño volver al colegio?

La duración media del proceso está entre 7-10 días. Se aconseja volver al colegio cuando todas las lesiones estén con costra. Mientras dure la enfermedad hay que evitar el contacto con recién nacidos, inmunodeprimidos y embarazadas.



viernes, 18 de marzo de 2016

ESTIMULACIÓN TEMPRANA


La infancia se considera el periodo del desarrollo más significativo en la formación de las personas; en ella se establecen las bases fisiológicas de las funciones cerebrales que determinaran su capacidad de aprendizaje. El cerebro se triplica en tamaño en los dos primeros años de vida y en este periodo alcanza el 80% del peso de adulto. El sistema nervioso central que es muy inmaduro al nacer, alcanza casi su plena madurez entre los 5 y 7 años. 
La estimulación temprana es el conjunto de medios, técnicas y actividades con base científica y aplicadas en forma sistemática y secuencial con el objetivo de desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas, emocionales y sociales, evitar estados no deseados en el desarrollo, y ayudar a los padres con eficacia y autonomía en el cuidado y desarrollo del infante.
Estimularemos las áreas del desarrollo psicomotriz: movimiento, coordinación, lenguaje y socialización.

MOVIMIENTO :

- Se inicia su desarrollo con el movimiento.

- Se desarrollan movimientos grandes: gatear, ponerse de pie, caminar y correr.

- Se desarrollan movimientos pequeños: agarrar objetos con los dedos, dibujar...

COORDINACIÓN:

- Desde que el niño nace ve, oye y percibe el medio que le rodea.

- Esta área se relaciona con el desarrollo de los sentidos y del pensamiento; capacidad de razonar, la atención y seguir instrucciones. 

LENGUAJE:

- Las primeras formas de lenguaje son gritos, risas, gorjeos, balbuceos...

- Más tarde se desarrolla habla y la escritura. 

SOCIALIZACIÓN: 

- Esta área se relaciona con el desarrollo del afecto y de las emociones. 

- Permitirá que el niño se relacione correctamente con sus padres y luego con el resto. 

- Se desarrolla la seguridad y confianza en sí mismo para formar su personalidad. 


EJERCICIOS PARA DESARROLLAR LAS DISTINTAS ÁREAS (0 a 12 meses):

ÁREA MOTORA:

1) Motor grueso:

Masaje: Frota con un paño suave crema o aceite en el cuerpo del bebé y al mismo tiempo cuéntale cómo se sienten las caricias que le haces. Esta actividad favorece el gusto al tacto y los lazos de empatía.

Ayuda a controlar su cabeza: Cuando el niño este acostado boca abajo, ofrécele juguetes de colores llamativos y que tengan sonidos alegres para motivarlo a levantar la cabeza. Si al niño le cuesta levantarla, colóquele una almohada bajo el pecho y hombros o acuéstelo en su pecho casi sentado para que de esta manera se le facilite el trabajo.
Otra manera es acostarlo boca arriba y colocarle juguetes a los lados para estimularlo a girar la cabeza.

Estimularlo a voltearse: Una vez que el niño tenga el control de su cabeza es hora de enseñarlo a girar su cuerpo. Coloca al niño sobre una manta suave, levanta lentamente un lado de la manta para que el niño ruede hacia el otro lado, continúa haciéndolo rodar mientras le hablas demostrándole tu alegría.

2) Motor fino:

Desarrollar la coordinación de manos: Colóquele un dedo en la palma de la mano del bebé para que al tacto la cierre y lo ayude a estimular sus reflejos, si siempre tiene la mano cerrada frótele desde el dedo meñique hasta su muñeca para que abra la mano y le agarre el dedo, este pequeño ejercicio fomentará el desarrollo de la psicomotricidad del niño.

ÁREA SOCIAL:

Viéndose en el espejo: Coloca al bebé en un lugar cómodo, deje que se mire frente al espejo y se reconozca, mírese con él y sonría, haga señales con la mano. Esta actividad estimula su auto-conocimiento corporal.

ÁREA DEL LENGUAJE: 

Cuando no pueda dormir acarícialo, sonríele, háblale.
Llámalo por su nombre en un tono dulce.
Diviértete con él moviendo la mano y diciendo “adiós” para que el bebé comience a imitarte
Cuéntale todo lo que haces con un lenguaje claro para que entienda.

ÁREA COGNITIVA:

Dale a tu bebé un golpecito suave en la punta de la nariz para estimular su reflejo de parpadeo.
Cuando suelte un objeto deja que lo recoja.
Aparecer y desaparecer tras una manta. 


EJERCICIOS PARA DESARROLLAR DISTINTAS ÁREAS (De 12 a 24 meses) :

ÁREA MOTORA:

1) Motor grueso

Ejercicio de equilibrio: Sostenga al niño por las axilas e inclínelo con suavidad hacia los lados, hacia atrás y adelante dejando que se enderece solo. Al comienzo sostenga al niño, cuando mejore su equilibrio puede ir soltándolo siempre con seguridad. 

2) Motor Fino

Favorecer el dibujo, garabatos...facilítale a tu bebe hojas y colores donde pueda expresarse libremente

ÁREA COGNITIVA:

Texturas: Vista a su niño de una manera cómoda dejando libre sus manos para que pueda sentir distintas sensaciones, coloque frente a su bebe muñecos con diferentes texturas para que pueda tocarlos y reconozca las diferentes texturas. Esta actividad favorece la percepción.
Enseñar a meter piezas pequeñas en un recipiente.
Poner obstáculos en su trayectoria: una silla y que él tenga que pasar por debajo, saltar... 

ÁREA DEL LENGUAJE

Recita las partes del cuerpo: Juega con tu niño invitándolo a tocarse las partes del cuerpo mientras las vas recitando. Esta actividad favorece el proceso de identidad.
Hablar de forma clara y constante.
Láminas de animales: Enseñarle una por una las láminas y decirle de forma clara los nombres de los animales. Repetir durante 10 minutos la actividad, intentar que participe activamente.
Cuando el niño diga la última parte de una palabra (por ejemplo "O-TA") nosotros se la repetiremos entera (PE-LO-TA), varias veces. 

ÁREA SOCIAL:

Cuando se esté peinando, cepillando, permita que el niño lo vea y copie esos patrones.

Enseñar al niño a identificar sus emociones: por ejemplo, con unas máscaras. Haga unas máscaras con emociones básicas como alegría o tristeza y explíquele: "cuando estoy feliz, esta es mi cara" mientras se pone la máscara de alegría. Realizar durante 10 minutos. 


miércoles, 10 de febrero de 2016

CAMBIOS EN EL CALENDARIO VACUNACIONES


El lunes 8 de Febrero se ha publicado en el DOCM la Orden de 28/01/2016, de la Consejería de Sanidad, de actualización del calendario de vacunaciones infantiles de Castilla-La Mancha. [2016/1194]


Esta Orden viene a modificar el calendario de vacunas vigente en Castilla la Mancha, adaptándolo a las últimas instrucciones del Consejo Interterritorial.
Los cambios tienen que ver con:
  • La introducción de la vacuna contra la enfermedad neumocócica (Prevenar13), que se administrará a los 2, 4, y 12 meses, para los nacidos a partir del 1 de Enero de 2016.
  • El adelanto de la vacunación contra varicela a los 15 meses y 4 años, para los nacidos a partir del 1 de Enero de 2015. Los nacidos con anterioridad seguirán vacunándose a los 12 años.
  • El adelanto de la vacuna contra el papiloma VPH a los 12 años. Durante este 2016 se vacunarán a las niñas que cumplan 12, 13 y 14 años conforme los vayan cumpliendo.
  • También se retrasa la vacunación de Difteria, tétanos y tosferina a los 6 años por falta de existencias en los laboratorios que la suministran, posponiéndose hasta que se resuelva el desabastecimiento



viernes, 1 de enero de 2016

RECOGIDA MUESTRA ORINA CON BOLSA PERINEAL


¿Qué es la bolsa perineal?

 Es una bolsa de plástico adhesiva. Se pega a los genitales y recoge la orina.

¿Cuándo debe recogerse la muestra? 

 La recogida de la muestra de orina del bebé debe ser por la mañana

TÉCNICA DE RECOGIDA DE LA MUESTRA:
  1.  Antes de pegar la bolsa, lavar las manos con agua y jabón. Secar bien.
  2.  Separando los labios mayores de las niñas, y retirando bien el prepucio en niño, lavar con una gasa impregnada en jabón neutro. Enjuagar con agua y quitar los restos del jabón.
  3. Retirar la parte inferior del papel protector de la bolsa. Separar las piernas del niño. Se pone la abertura de la bolsa alrededor del meato urinario. Se retira el resto del papel protector. Y presionando, se pega bien sobre la piel
  4.  Cada media hora, si no orina, se cambia la bolsa, y se repite toda la operación.
  5.  Quitar la bolsita con mucho cuidado, evitando contaminar la orina, doblándola inmediatamente sobre la parte adhesiva, para que quede cerrada.
 Para favorecer la micción podemos intentar estimular la vejiga dando golpecitos suaves en la zona suprapúbica. Luego estimular la zona sacra de la espalda dando un ligero masaje de 30 segundos. Repetir hasta que se produzca la micción. Si se tiene al bebé cogido (en vertical) la probabilidad de éxito aumenta.

  Es fundamental que la orina no se deje a temperatura ambiente y se lleve inmediatamente al laboratorio


martes, 1 de diciembre de 2015

MIEDO INFANTIL


Los miedos en general y cualquiera de sus modalidades en la etapa infantil suponen un fenómeno universal y omnipresente en todas las culturas y tiempos. La única explicación a esta regularidad es que el miedo debe tener un importante componente de valor adaptativo para la especie. En pequeña escala, estas sensaciones que se viven como desagradables por parte del niño o adolescente pueden cumplir una función de supervivencia en el sentido de apartarle de situaciones de peligro potencial (no acercarse a ciertos animales, no entrar en sitios oscuros, etc.). Sin embargo, cuando este miedo es desadaptativo (no obedece a ninguna causa real de peligro potencial o se sobrevaloran las posibles consecuencias) el resultado es un enorme sufrimiento por parte del niño que lo padece y sus padres. El miedo, puede entonces condicionar su funcionamiento y alterar sensiblemente su capacidad para afrontar situaciones cotidianas (ir a dormir, ir a la escuela, estar sólo, etc.).

                                                           
                                      

MIEDOS SEGÚN EDAD:

De 0 a 3 años: 
Según algunos autores, los bebés no comienzan a manifestar el sentimiento de miedo antes de los seis meses de vida. Es a partir de esa edad cuando empiezan a experimentar miedos a las alturas, a los extraños y otros. Estos tres tipos de miedo se consideran programados genéticamente y de un alto valor adaptativo. De hecho su presencia denota un cierto grado de madurez en el bebé, A esta edad también surge la ansiedad de separación de la figura de apego.
Entre el año y los dos años y medio se intensifica el miedo a la separación de los padres a la que se le suma el temor hacia los compañeros extraños. Ambas formas de miedo pueden perdurar, en algunos casos, hasta la adolescencia y la edad adulta, tomando la forma de timidez. Lo habitual es que vayan desapareciendo progresivamente a medida que el niño crece.
Toman el relevo como temores más significativos el daño físico (accidentes) o los médicos (heridas, sangre, inyecciones).
Puede también presentarse, dependiendo de las circunstancias, temor hacia el fracaso escolar, temores a la crítica y miedos diversos en la relación con sus iguales (miedo hacia algún compañero en especial que puede mostrarse amenazador o agresivo).
El miedo a la separación o divorcio de los padres estaría ahora presente en aquellos casos en el que el niño perciba un ambiente hostil o inestable entre los progenitores

De 3 a 5 años:
Se mantienen los de la etapa anterior (extraños, ruidos, etc.) pero van incrementándose los posibles estímulos potencialmente capaces de generar miedo. Ello va en paralelo al desarrollo cognitivo del niño. Ahora pueden entrar en escena los estímulos imaginarios, los monstruos, la oscuridad, los fantasmas, o algún personaje del cine. La mayoría de los miedos a los animales empiezan a desarrollarse en esta etapa y pueden perdurar hasta la edad adulta.

De 6 a 11 años:
El niño alcanza la capacidad de diferenciar las representaciones internas de la realidad objetiva. Los miedos serán ahora más realistas y específicos, desapareciendo los temores a seres imaginarios o del mundo fantástico.


CAUSAS DE LOS MIEDOS INFANTILES
Que uno sea más miedoso que otro no depende únicamente de su carácter, de su genética, sino también de otros factores que pueden hacer que un niño desarrolle distintos miedos:

  • La observación. Muchas veces se tiene miedo porque se ha visto o aprendido que se debe tener miedo. Los padres con tendencia a ser miedosos suelen tener hijos con miedos. Sin querer, proyectan eses miedos y temores, que el niño detecta y le hace sentirse más inseguro. Los hijos buscan las reacciones emocionales de sus mayores ante situaciones de tensión o desconocidas para ellos, les usan como modelos. Si el niño percibe ansiedad en su madre al hablar de inyecciones, será más probable que él mismo sienta ansiedad cuando sepa que le tienEn que pinchar.
  • Las experiencias desagradables, el aprendizaje directo. Por ejemplo, el miedo a no poder respirar se puede dar en un niño con ataques de asma o que se despierta de repente por la noche con la sensación de no poder respirar. Este miedo podría desencadenar un ataque de pánico si no se trata de la forma correcta. O el miedo a los ruidos fuertes en un niño que de más pequeño sufrió quemaduras al jugar con un petardo que le explotó en las manos.
  • Las experiencias vitales violentas o traumáticas pueden generar muchos miedos y fobias: presenciar malos tratos, peleas o situaciones que le impacten emocionalmente (accidentes, muerte de algún ser querido, etc.).
  • Las amenazas. El miedo se produce a veces por la imprudencia de los adultos. Amenazarlos con dejarlos solos, llevarlos al médico o llamar al hombre del saco cuando se portan mal o no quieren comer, no es lo más adecuado para imponer autoridad. Sólo en algunos casos es correcto “meterles miedo” como forma de evitar un peligro: no subirse a los árboles, no cruzar solo la calle, no irse con desconocidos…
  • La televisión. Algunos miedos, a los fantasmas, a los monstruos,…tienen su causa directa en escenas impactantes, dramáticas, violentas o de terror. Evidentemente, es totalmente desaconsejable que los niños vean este tipo de programas o películas cuando aún no tienen la edad suficiente para separar claramente la ficción dela realidad. Por otra parte, los menores de 3 años nunca deberían ver la TV; no la necesitan y no están maduros para asimilar las imágenes.
  • La propia imaginación infantil, que crea amenazas ficticias. Muchos de los niños que tienen miedo a la oscuridad, lo que tienen es miedo de sus propias fantasías que afloran por la noche, cuando están a solas y se sienten inseguros y desprotegidos. No olvidemos que los niños en edad preescolar tienen una imaginación desbordante. Y como aún no distinguen claramente entre el mundo real y la fantasía, es fácil que se sientan algo confundidos.

¿QUÉ HACER ANTE LOS MIEDOS INFANTILES?
  • En primer lugar vivir la situación del niño con tranquilidad, sin mostrar (al menos delante de él) preocupación o angustia. 
  • Hay que avanzar paulatinamente. No dar importancia a los retrocesos y celebrar los pequeños pasos. La solución a los miedos no es evitarlos sino enfrentarnos a ellos. Sin embargo, en el caso de los niños, debemos hacerlo con calma y con mucho sentido común.
  • Una forma muy eficaz de actuar es mediante el modelado. Uno de los padres puede efectuar la conducta temida (p.e. estar en la habitación a oscuras) para enseñar al niño que no sucede nada.
  • Evitar siempre ridiculizar al niño por sus miedos, en especial, delante de sus compañeros. No reírse de él, no castigar ni sermonear. La atención debe estar dirigida a las posibles soluciones no a las consecuencias punitivas. 
  • Evitar el visionado de películas, juegos o actividades que comporten violencia, miedo o terror. Procurar que las personas de su entorno no lancen mensajes amenazadores (si no comes llamaré a....; si no te portas bien se lo diré a.....)

¿CUÁNDO PEDIR AYUDA PROFESIONAL?

Cuando los miedos son más severos, persistentes y alteran significativamente el funcionamiento del niño en su entorno familiar, escolar o social, podemos encontrarnos con trastornos que ya no formarían parte del ciclo evolutivo “normal” sino que deberían ser objeto de tratamiento especializado (fobias específicas, trastornos de ansiedad u otros).