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domingo, 19 de abril de 2026

PIE DE ATLETA

 

Pie de atleta

Es una infección en los pies provocada por hongos. El término médico es tiña podal.



Causas

El pie de atleta ocurre cuando un cierto hongo prolifera sobre la piel de sus pies. El mismo hongo también se puede presentar en otras partes del cuerpo. Sin embargo, los pies son los más afectados sobre todo entre los dedos de los pies.

El pie de atleta es el tipo más común de infecciones por tiña. El hongo prospera en zonas cálidas y húmedas. El riesgo de contraer esta afección incrementa si usted:

  • Usa calzado cerrado, especialmente si es recubierto con plástico
  • Mantiene sus pies húmedos durante períodos prolongados
  • Transpira mucho
  • Tiene una lesión menor en la piel o las uñas

El pie de atleta se contagia rápidamente. Se puede transmitir por contacto directo o por contacto con artículos tales como zapatos, calcetines y superficies de duchas o piscinas.

Síntomas

El síntoma más común es la piel agrietada, en escamas y que se desprende entre los dedos de los pies o en los lados del pie. Otros síntomas pueden incluir:

  • Piel roja y con picazón
  • Ardor o escozor
  • Ampollas que supuran (salida de líquido) o forman costra

Si el hongo se disemina hacia las uñas, estas pueden presentar decoloración, engrosamiento e incluso pueden desprenderse.

El pie de atleta se puede presentar al mismo tiempo que otras infecciones de la piel por hongos o levadura como dermatofitosis y tiña crural.

Pruebas y exámenes

Su médico puede diagnosticar usualmente el pie de atleta simplemente observando la piel. Si se necesitan exámenes, estos pueden incluir:

  • Una simple prueba en el consultorio llamada examen de hidróxido de potasio (KOH) para buscar hongos
  • Cultivo de piel
  • Una biopsia de piel también puede llevarse a cabo con un tinte especial llamado PAS para identificar el hongo

Tratamiento

Las cremas o polvos antimicóticos de venta libre pueden ayudar a controlar la infección:

  • Estos productos contienen medicamentos como miconazol, clotrimazol, terbinafina o tolnaftato.
  • Siga usando el medicamento durante 1 a 2 semanas después de que la infección haya desaparecido para evitar su reaparición.

Además:

  • Mantenga los pies limpios y secos, especialmente entre los dedos.
  • Lávese bien los pies con agua y jabón, y seque completamente la zona con mucho cuidado. Trate de hacer esto al menos dos veces al día.
  • Para ensanchar y conservar seco el espacio interdigital (la zona entre los dedos de los pies), utilice lana de oveja. Esta se puede comprar en la farmacia.
  • Use calcetines limpios de algodón. Cámbiese los calcetines, al igual que los zapatos, tan frecuentemente como sea necesario para mantener los pies secos.
  • Use sandalias o chanclas en duchas o piscinas públicas.
  • Utilice polvos antimicóticos o talcos de secado para prevenir el pie de atleta si tiende a presentarlo a menudo o si frecuenta lugares en los que es común el hongo que provoca el pie de atleta (como las duchas públicas).
  • Use zapatos que estén bien ventilados y fabricados de un material natural como el cuero. Puede ser útil alternar zapatos cada día, de manera que puedan secarse por completo entre una vez que los use y la siguiente. No use zapatos con forros de plástico.

Si el pie de atleta no mejora con tratamiento de cuidados personales en 2 a 4 semanas o si reaparece con frecuencia, acuda a su proveedor. Su proveedor puede recetarle:

  • Medicamentos antimicóticos tomados por vía oral
  • Antibióticos para tratar infecciones bacterianas que se presentan por el rascado
  • Cremas tópicas de receta que matan los hongos

Expectativas (pronóstico)

Las infecciones del pie de atleta siempre responden bien al tratamiento, aunque pueden volver a aparecer. Es posible que se requiera el uso de medidas preventivas y medicamentos a largo plazo. La infección se puede propagar a las uñas de los pies.

Cuándo contactar a un profesional médico

Comuníquese con su médico de inmediato si:

  • El pie está hinchado y caliente al tacto, especialmente si tiene líneas rojas o dolor. Estos son signos de una posible infección bacteriana. Otros signos incluyen pus, secreción y fiebre.
  • Los síntomas del pie de atleta no desaparecen al cabo de 2 a 4 semanas de tratamientos con cuidados personales.

martes, 7 de abril de 2026

MARCHA EN ADUCCIÓN EN NIÑOS

                                                           

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             QUÉ ES LA MARCHA EN ADUCCIÓN

La marcha en aducción comúnmente conocida como "meter la punta de los pies hacia dentro" es una condición frecuente en los niños en crecimiento. Aunque a menudo genera preocupación en padres y cuidadores, es importante destacar que no se trata de una patología, sino de una condición que generalmente se corrige con el tiempo.


CAUSAS PRINCIPALES DE LA MARCHA EN ADUCCIÓN

-Metatarso adductus

El metatarso adductus es una deformidad donde el medio pie se desvía hacia la punta y se gira hacia adentro. Esto provoca que la parte frontal del pie apunte hacia el centro del cuerpo. Es una de las causas más comunes de la marcha de aducción en niños. Esta condición ocurre debido a la posición anormal de los huesos metatarsianos y, en la mayoría de los casos, es flexible y mejora a medida que el niño crece.


-Torsión tibial interna

La torsión tibial es otra alteración estructural que puede llevar a una marcha en aducción. Normalmente, con el crecimiento, la tibia debe desarrollar una torsión externa de aproximadamente 15 grados. Si esta torsión externa no se produce adecuadamente, la tibia permanece rotada internamente, lo que hace que los pies apunten hacia dentro al caminar. Esta condición suele corregirse de forma natural durante la infancia, pero en casos severos puede requerir intervención médica.


-Anteversión femoral

La anteversión femoral se refiere al ángulo formado por la cabeza y el cuello del fémur respecto al eje del hueso. El valor normal al que se debe llegar es de 15 grados de anteversión femoral. Si este ángulo es menor o mayor, puede resultar en una marcha con rotación externa (extraversión) o interna (intraversión). Una anteversión femoral aumentada provoca que las rodillas y los pies apunten hacia adentro, contribuyendo a la marcha en aducción.


                                                             



-Hiperlaxitud ligamentaria: Es un exceso de rango articular en las articulaciones. La hiperlaxitud hace que los ligamentos y los límites elásticos de la articulación sean más flexibles, permitiendo mayor movimiento en rotación interna si ya está incrementado de por sí. Esto puede intensificar la tendencia natural del niño a caminar con los pies hacia dentro.


OPCIONES DE TRATAMIENTO DE MARCHA EN ADUCCIÓN


Plantillas personalizadas

En casos severos, se puede considerar el uso de plantillas personalizadas que promuevan la rotación externa durante la segunda y tercera fase de paso , Estas plantillas están diseñadas para modificar ligeramente la posición del pie, fomentando una apertura del ángulo de marcha.

-Evidencia científica: Estudios han demostrado que este tipo de tratamiento pueden contribuir a mejorar la alineación durante el crecimiento.

-Evaluación profesional: Es fundamental que un podólogo especialista en biomecánica evalúe al niño para determinar si este tratamiento es necesario y adecuado.


Terapia de ejercicios

La inclusión de una terapia de ejercicios es altamente recomendable. Estos ejercicios están orientados a:

  -Fortalecer los músculos involucrados en la rotación externa.

 -Mejorar el control motor y la coordinación.

 -Promover patrones de marcha más alineados.

Un profesional de la salud podrá diseñar un programa de ejercicios adaptado a las necesidades del niño.


CONCLUSIÓN

Es esencial comprender que la marcha en aducción es una condición común en la infancia y, en la mayoría de los casos, no requiere tratamiento invasivo. Sin embargo, si existe preocupación  o si la condición es severa, es recomendable consultar a un especialista en podología o biomecánica. Ellos podrán evaluar la necesidad de utilizar plantillas personalizadas y recomendar ejercicios que ayuden a mejorar la evolución de la condición.